
Reiteradamente…,
me desvela el mar amarillo en tus ojos,
el lunar de tu mano blanca.
Despierto y pienso…
en tu corona de labios
que reina mi boca
de vez en cuando.
Extraño de ti…:
la sonrisa tímida en aquella madrugada,
la piel que alumbra,
la mirada que me arrojas.
Ya te distingo
por el olor dulce de tu cuello
y de tus brazos a carne tuya.
Mi amor por ti es naciente, pero es amor.
Inspirado por, y Dedicado a MADE
(1 de julio de 2009)