
Te confieso, en esta noche húmeda,
entre palmeras que el viento no mueve,
que me encanta mirarte…
Te confieso…,
mientras bebes del vaso de cristal,
y ocultas la boca, la que ya dibujo de memoria.
Cómoda en la silla blanca de la costa,
bajo una estrella al lado de luna,
soy incapaz de desviar la mirada
de tu falda oscura,
de tu blusa violeta.
Observo tu piel muy clara,
tu pelo revuelto,
tus pupilas que amo.
‘Es que me fascina mirarte…’
Te confieso, y te confieso…
Mientras ya bebes a sorbos intranquila…
Pero no te preocupes,
no te pido que vayamos más allá…
Me conformo que seas sólo
mi cuadro preferido,
mi más bella fotografía.
Inspirado por, y Dedicado a MADE
