Mayo 5, 2009...9:48 pm

Poema XXIX

Saltar a Comentarios

piano-de-cola-22

Sentí cuánto mi frío, gracias a tus palmas tibias.

 Las teclas blancas se hundían solas

por alguna inteligencia… 

Una pieza legendaria se tocaba junto a nosotros…

La melodía comenzó a mecernos las bocas y las manos

hacia el cuerpo opuesto.

 

Entre susurros…

vi la cortina amarilla y el cuadro de rayas verdes,

en un espejo tus pies sobre las lozas,

tres muebles como testigos.

 

Tu espalda se recostó sobre el lomo del piano incansable.

Mil besos bajo tu ombligo.

Enmarañas de pelo.

Firmeza en el aprieto.

 

La lumbre de una vela ilumina nuestros rostros…

La timidez se debilita,

hasta carecer de su fuerza…

 

Inspirado por… y Dedicado a… N. L. N.

1 comentario


Escribe un comentario

You must be logged in to post a comment.

Tienes que iniciar sesión para escribir un comentario.