
Encaminaría mis sentidos hacia ti
la danza de tu cabello negro,
que sus puntas acaricia tus hombros
que desde el primer momento de verlos anhelo.
Suficiente para enamorarme…,
un movimiento tuyo, una sonrisa escondida,
tu cuello bajo mi olfato.
Cuánto exaltaría mi furor por adorar
la pieza melódica con tu vocabulario,
el cuadro tuyo dentro de una pupila.
Desde la lectura a primera vista de tus detalles,
no dudé que te podría amar…, hasta que muera.
Dedicado a M.S.
