
XXV
Me siento descompuesto
como la alegría que se quebranta
durante el descenso en estampida
por un barranco no previsto.
Una verdad cremó mi sangre,
diluida ahora ajena e incolora.
Me embrujo con penumbra.
Operándome dentro un nudo mudo
condensa rabia en mis lágrimas internamente.
Siento cual siente el ojo
que se extirpa de golpe.
Es que otra vez las garras del Buitre
me escarnan y trozan mis extremidades,
y apetezco ya derrumbarme
con una intensa desgana que adelante la derrota.
Cuánto ansío acallar el respiro
a una serenidad profunda…
Y adormilarme…,
sólo adormilarme…
Abrazado contigo.
Inspirado y Dedicado a M….
