
XXI
Encantas cuando entrecortas tu risa de niña discreta
y sugieres definirte con ese tono juvenil,
que no concuerda con tu figura de mujer
que se revela silenciosamente.
Gustas, como tu presencia desea que se guste;
enredas, como insistes en enredar tu índice descendiendo espiralmente por tu cabello;
atrapas, con el perfume de la roja flor viva que reposa bajo tu pecho;
y rindes ante ti, sin uno percatarse o habérselo imaginado.
Inspirado por, y dedicado a V.S.L.
(Felicidades en tu cumpleaños, hermosa amiga.)
