Diciembre 25, 2006...3:08 am

Perspectivas de amor en la lejanía

Saltar a Comentarios

XIV 

Faltan 19 segundos para que me abrace la medianoche…
Solo…, en el borde de la cama, no me queda más que mirar hacia el horizonte y allí contemplarte en un punto teñido en la pared.
Es una mancha diminuta perdurable, estática, que ni se aleja ni se acerca.
Allí te encuentro.
En la distancia estás, a lo lejos del enfoque de mi mirada, del calor de mí.
Es una redondez visible que me recuerda lo pequeñinamente vivido contigo.

Pienso que tienes frío, coetáneo como el que ahora siento.
¿Acaso será la distancia que nos hiela?
¿Acaso seré yo el que esté lejos?
¿Seré el punto teñido, y tú en el otro extremo sentada en el borde de la cama?
¿Acaso cuando miras hacia tu horizonte me ves de igual manera… como un punto, en la pared, teñido?
¿Qué nos separa?

Pero si tu regreso culminara en una eterna despedida
o en una ausencia despiadada capaz de borrar de la pared tu negrura…,
mejor quédate dónde estás, aunque el frío me quiebre los dientes.
Quédate donde pueda verte siempre antes o después de la medianoche.
Así sabré que todavía me vives.
No me queda más por ahora que conformarme con la lejanía…,
porque así también Dios nos ama
y nos contempla desde Su Reino… como puntos teñidos.

12 comentarios


Escribe un comentario

You must be logged in to post a comment.

Tienes que iniciar sesión para escribir un comentario.